Sin embargo, el nuevo orden mundial de la sociedad contemporánea nos ha llevado a una vida acelerada, en la que algunas veces, por las exigencias de la competencia laboral nos vemos obligados a olvidar los espacios de encuentro con nosotros mismos a través de la reflexión.
Pero un docente que quiera optimizar sus practicas, debe implementar la reflexión en su enseñanza, porque sabemos, que lo que no se reflexiona no se mejora y se hace mecánicamente.
El educador responsable, que anhele romper con la mecanización de las clases y con el pensamsiento de que el mero transcurrir del tiempo supone buenas practicas, debe comenzar en sus enseñanzas desde un modelo reflexivo experiencial. A la experiencia se le puede dar significado a traves de nuevos contenidos que se pueden adaptar con la reflexion, para que no sea lineal y estatica.
Es un error creer que con la experiencia tenemos todos los procesos optimizados, más bien, esta práctica tiene que ir acompañada de la ref
lexión para comprender y mejorar las acciones educativas.
EL DOCENTE REFLEXIVO AUDIOBOOM ENLACE
Las principales actitudes de un profesor reflexivo son:
- Apertura intelectual: la esencia de la mentalidad abierta la constituye la curiosidad constante y el esfuerzo espontáneo por comprender todo aquello que se nos presenta como nuevo. Se define como la habilidad de considerar los problemas desde distintos puntos de vista, de estar abiertos a nuevas ideas y pensamientos que quizás no habían sido considerados previamente. Una persona que tenga una mentalidad abierta tiene una disposición constante a aprender cosas nuevas y flexibilidad para cambiar cualquier cosa que tenga que modificarse.
- Entusiasmo: es una actitud necesaria para desarrollar el pensamiento reflexivo ya que es la disposición que tiene una persona cuando está realmente interesada en resolver un asunto determinado. El entusiasmo se hace evidente cuando una persona se siente muy atraída o motivada por una actividad o un pensamiento. De esta manera, cuando hay entusiasmo, lo normal es se que mantenga el interés por conocer más acerca de la objeto de su atención (Cf, Loughran, 1996, 5). Según John Dewey (1933) "El auténtico entusiasmo es una actitud que opera como una fuerza intelectual. Un maestro que es capaz de despertar ese entusiasmo en sus alumnos, hace algo que ningún método formalizado podría lograr" (How We Think, LW: VIII, 137).
- Responsabilidad intelectual: se define como la necesidad que tiene una persona de buscar el significado de aquello que está aprendiendo o enseñando. Como señala Loughran (1996), "la responsabilidad intelectual afirma la razón por la que merece la pena conocer algo" (5). Ser responsable intelectualmente, supone considerar las consecuencias de un paso que se ha proyectado y tener la voluntad de aceptarlas razonablemente.
